Llegan los primeros a prestar auxilio


La primera persona que llega a las casas
El aviso de los muchachos que salieron en busca de auxilio, y las comunicaciones telefónicas que hizo enseguida el señor Raúl Grohnert, que en compañía de uno de los empleados del fundo, logró reparar el aparato destruido por los bandidos, puso en campaña a los carabineros de Colina, a la policía de Santiago, y a numerosas otras personas de los fundos vecinos.

El primero en llegar a las casas, según se nos informó fue el cura de Colina, Padre Exequiel Moraga, y fue él quien recibió la primera dolorosa impresión al presenciar el cuadro de exterminio que dejaron a su paso los desalmados, que buscaron en el monte un campo propicio para ocultarse de la acción de la justicia.

El señor Raúl Grohnert nos relató después todos los detalles relacionados con su regreso a la casa y la atención a los heridos, agregándonos un dato de especial importancia que ratificó ante el juez del crimen señor Don Osvaldo Darrigrandi.
El Mercurio 12 de Febrero de 1926




1 comentario:

Anónimo dijo...

El cura de Colina se llamaba Exequiel Moraga, pariente de la familia Moraga de Chicureo.

Familia Moraga

Saludos